Teléfono
Email
Motor Mil Automoviles

Nuestras Noticias

Manténgase informado de las últimas novedades

Cómo conducir con hielo: ¡no patines!

Cómo conducir con hielo: ¡no patines!
Viernes, 17 de enero de 2020

La primera ola de frío del año ya está aquí y, con el brusco descenso de los termómetros, aparecerá uno de los mayores enemigos de los conductores: las temidas placas de hielo en las carreteras. Te damos las claves para saber dónde puede ser mayor el riesgo de encontrar una placa de hielo y las precauciones que debemos tomar para evitar tener un patinazo.

 

Estamos en pleno invierno y el frío típico de esta época provoca uno de los principales enemigos para los conductores:  las placas de hielo. Este problema es aún más grave en nuestro país, ya que no estamos tan acostumbrados a conducir en estas circunstancias. Ya te hemos dado algunos consejos para conducir con nieve; hoy te damos  las claves de cómo conducir con hielo.

 

Lo primero que debemos saber es que el hielo genera dos problemas a nuestros neumáticos para mantenernos atados a la carretera:

 

La baja temperatura endurece las gomas y reduce todavía más su adherencia

El hielo es uno de los elementos con menor coeficiente de fricción que existe

Estos dos inconvenientes son las principales premisas con las que se diseña un neumático de invierno. Sus compuestos de goma están formulados para mantenerse flexibles a temperaturas más bajas de lo normal (por debajo de 7 ºC, que es cuando pierden adherencia los neumáticos normales) y, además, su dibujo está diseñado para ir dando pellizcos y mordiendo el hielo para sujetarse a él.

 

Te vendrá bien consultar esto: Especial informativo sobre neumáticos

 

Por ello, el primer consejo evidente es que, si vives en una zona con frecuentes heladas o circulas por ellas, compres este tipo de neumáticos. De todos modos, aunque son muy eficaces, no hacen milagros y no tienen un agarre infinito. Por eso, los consejos que te daremos a continuación también te vendrán bien aunque lleves ruedas de invierno en el coche.

 

Cómo detectar el hielo en la carretera

Uno de los mayores peligros del hielo es que no es fácil de ver. La mayoría de las veces sólo lo detectamos cuando ya estamos patinando sobre él o ya tan cerca que no tenemos tiempo de reducir la velocidad. Por ello es muy importante saber identificar dónde es casi seguro que habrá hielo, para anticiparnos y circular con más precaución.

 

Si te encuentras con alguna de las siguientes situaciones, debes circular con una velocidad más prudente, aumentar la distancia de seguridad, sujetar bien el volante y prestar atención a cualquier reacción extraña del coche:

 

Temperatura por debajo de 3º C: la mayoría de los coches tienen un termómetro de temperatura exterior. Si ésta es menor de 3º C, es probable que encontremos hielo. Baja la velocidad, sobre todo si no montas neumáticos de invierno. Recuerda lo que te dijimos antes: las ruedas de verano, a menos de 7 grados, se endurecen y pierden mucho agarre. Aunque no haya hielo, puedes patinar con ellas.

En los puentes: la Tierra emite calor. En los puentes, la temperatura del asfalto es menor debido a que no hay suelo bajo el asfalto. Además, en ellos suele ser frecuente que haya más viento, lo cual favorece aún más la formación de hielo y la condensación, al bajar más todavía la temperatura. Cuando vayas a pasar por un puente (sobre todo si pasa sobre un río), reduce la velocidad y aumenta tu alerta.

A la entrada y salida de túneles o pasos elevados: suelen ser zonas sombrías y donde puede haber filtraciones de agua. Reduce la velocidad tanto a la entrada y salida de los túneles como cuando pases bajo un viaducto o un puente.

En zonas sombrías: en invierno el sol va muy bajo y hay muchas zonas que permanecen a la sombra la mayor parte del día. Esto hace que en ellas el asfalto esté más frío de lo normal y la humedad de la noche se condense sobre él y se congele. Mucho cuidado.

Asfalto brillante: si el asfalto parece casi un espejo, es muy probable que haya placas de hielo.

Manantiales naturales: hay algunas carreteras que están hechas sobre zonas con manantiales naturales. En invierno, sobre todo después de nevadas, llegan a salir filtraciones a través de fisuras del asfalto y se forman pequeños charcos y humedades aunque no haya llovido. Especialmente si el asfalto es viejo y tiene grietas, ten mucha precaución.

4 claves para conducir sobre hielo

Sé que ya lo he dicho, pero es importantísimo que sigas estos cuatro puntos si hay riesgo de que haya hielo:

 

Reduce la velocidad

Aumenta todo lo que puedas la distancia de seguridad con el resto de vehículos

Mantén las dos manos en el volante

Evita distracciones como fumar, buscar una emisora en la radio, hablar por el móvil, etc.

Cómo reaccionar sobre una placa de hielo

Si ya estamos sobre la placa de hielo lo único que podemos hacer es tratar de mantener la calma y prepararnos para lo que venga.Por desgracia, para que el coche acate una orden que le demos con el volante, con el acelerador o con el freno, necesita transmitirla al asfalto. Si no hay adherencia, no podremos girar, frenar ni acelerar, así de claro. Si no hemos tenido precaución antes y nos enteramos de que hay hielo cuando ya estamos patinando, no podemos hacer nada mientras no haya adherencia, estamos vendidos.

 

Esto no significa que no podamos hacer nada. Lo mejor es tratar de mantener la calma y no cometer más errores:

 

No frenes bruscamente: no hay adherencia, no conseguirás reducir la velocidad y sólo empeorarás las cosas al saturar más el neumático.

No aceleres: lo mismo que frenar, no sirve de nada y sólo saturas más la capacidad del neumático.

No gires demasiado el volante: como el coche no nos hace caso (no hay adherencia), pensamos que, girando más el volante, nos obedecerá. Sin embargo, sólo provocaremos una cosa: cuando se acabe la placa de hielo y el coche vuelva a tener adherencia, no sabremos hacia dónde apuntan las ruedas y, con casi toda seguridad, estaremos apuntando fuera de la carretera y nos saldremos.

Las placas de hielo no son infinitas, en algún momento se acabará y recuperaremos el control del coche. Si vamos despacio, tenemos más posibilidades de que el coche no se descoloque demasiado en el patinazo antes de recuperar la adherencia. Por eso es importante circular con más precaución. Mientras estemos sobre el hielo, debemos prepararnos para cuando pasemos la placa. Si vamos demasiado rápido y ya no hay solución, debemos prepararnos para el impacto que se nos avecina.

    Contacto

    El objetivo de tratar sus datos personales, es poder ofrecerle el servicio y/o producto solicitado. Sin embargo, puede aceptar las finalidades que necesite marcando la casilla correspondiente y clicando en el botón ENVIAR.

    Enviando

    (*) Campos obligatorios

    Últimas noticias